Semanas atrás, durante la inauguración de la temporada de tulipanes en Trevelin, Ignacio Torres pidió que el Municipio de Trevelin imite al de Esquel y se adhiera a una política de beneficios impositivos para nuevas inversiones turísticas. A su lado, el impulsor de esa idea, el cuestionado ministro Diego La Penna, se regodeaba mientras algunos aplaudídores locales vivaban como creyendo que la propuesta es una genialidad.
INFRAESTRUCTURA DE SERVICIOS
El intendente Héctor Ingram viene sosteniendo que, por un lado, esa medida sería injusta hacia el resto de los contribuyentes trevelinenses que sostienen con sus impuestos el funcionamiento del Estado Municipal, y en especial a quienes durante muchos años invirtieron y convirtieron a Trevelin en un destino hoy destacado en el mundo. Y por el otro lado, Ingram afirma que «nosotros seguimos recibiendo empresarios interesados en invertir en nuestro ejido y lo que nos piden no son beneficios fiscales sino servicios e infraestructura».
Unas semana atrás, en la asamblea de delegados de la Cooperativa 16 de Octubre, un dato le da la razón al Intendente del Pueblo del Molino: el gerente del servicio eléctrico de la prestadora de servicios, Isidro Regis, advirtió que el actual sistema eléctrico no están en condiciones de dar respuesta a la demanda que generarán el Hotel de Pueblo Carao o el emprendimiento de la familia Fenoglio en Trevelin. Y confirmó que hoy Trevelin se alimenta de electricidad gracias a una modificación en el sistema que permite tomar electricidad directamente de la represa Futaleufú. «Si así no fuera, estaríamos sufriendo cortes en los meses de consumo pico», advirtió.
Este medio avanzó más allá de ese dato y pudo saber que difícilmente pueda desarrollarse el Parque Industrial de Esquel en plenitud si no se mejora la capacidad eléctrica local.
«Las inversiones festejadas, sin la infraestrucura de servicios, podrían no ser más que cáscaras vacías imposibilitadas de funcionar». Marcelo Sosa.
LAS PROMESAS DE TORRES
Omar Aleuy, integrante del Consejo de Administración de la Coop 16, al ser consultado por los delegados, recordó que en distintas oportunidades el gobernador Torres se comprometió a invertir en la estación transformadora de Legua 7 para superar esta situación de posible colapso del sistema eléctrico. «Nosotros continuamos con esas gestiones. Pero no se avanzó en nada», sintetizó el dirigente cooperativo.
De hecho, una de las ocasiones en que Nacho Torres se comprometió a avanzar con esas obras, fue en Buenos Aires durante la presentación de la inversión de la familia Fenoglio en el proyecto que implicaría producción de frambuesas y la posterior elaboración de su producto «Franui» de manera integral en Trevelin, generando puestos laborales que superarían ampliamente lo que generaría el proyecto hotelero en Laguna Caradó.
Esta jueves, el mandatario provincial, durante un acto desarrollado en el Aeropuerto de Esquel, volvió a anunciar que la Provincia realizará la obra de Legua 7. Esto fue horas despues de que medios de comunicación se publicó un artículo donde el Ingeniero Regis alertaba a la población de la situación límite del sistema eléctrico local.
Sin sistemas de distribución eléctrica a la altura de la demanda, con una capacidad de provisión de agua cuyo horizonte se ve demasiado cercano, sin tener todavía un caudal de gas asegurado para responder a la alta demanda, con rutas que no cumplen las condiciones mínimas de seguridad, sin conexión aérea suficiente que facilite la logística, de poco servirá que los millonarios empresarios sean beneficiados con la quita de impuestos a costa de cargar el sostén del estado en las familias locales.
Las inversiones festejadas, sin la infraestrucura de servicios, podrían no ser más que cáscaras vacías imposibilitadas de funcionar.